Las cosas de la vida, unos nacen y otros se van... me hubiera gustado que compartieran juegos y risas... Mi hijo Izan nació, llenando mi vida y la de su padre de alegría, pero la Nani dijo que ya no podía mas.
Quería no parecer cursi, siempre lo mismo en estas jodidas fiestas.
Pero si hay algo que deseo de corazón, es que dejemos que los niños, sean niños.
Mientras tanto, se son seguirá cayendo la cara de vergüenza cada vez que uno de ellos nos mire a los ojos, mientras nosotros deseamos paz y amor al amigo de alado.
Que seáis felices no solo estos días si no también el resto del año, pero sobretodo compartir con la familia todo el tiempo que podáis, muchos... no podrán.